30/9/09

La tranquilidad única de El Bolsón

Rodeada de un paisaje de bosques, valles, cerros, cascadas, ríos y de una belleza única, El Bolsón, en el centro de la Patagonia transmite paz y tranquilidad.
Viajamos del norte para sur y nos ubicamos en la ciudad de El Bolsón, con 18.000 habitantes, en el extremo sudoeste de la provincia de Río Negro. Junto con el noroeste de Chubut forman la denominada "Comarca Andina del Paralelo 42”que comprende las localidades de Lago Puelo (15 km), El Hoyo (15 km), El Maitén (50 km), Epuyén (40 km), Cholila (70 km).

El Bolsón es la región que despliega las características propias de todas y cada una de las cuatro estaciones por las que se instala año tras año el sol. Cuando llega el invierno se cubre de nieve, las noches son heladas y los bosques parecen estar quietos. La primavera, se colorea con las flores y se aromatiza con la tierra recién arada. En el verano, los días son largos y cálidos, por las noches templados con la paz de los lagos. El otoño, se pinta de colores ocres, flores secas y lluvias.

Para preservar este privilegiado ambiente natural, en el año 1984, El Bolsón fue declarado Zona No Nuclear, una región libre de contaminaciones radioactivas que por estar contemplado en la Carta Orgánica Municipal, le otorga el título de Municipio Ecológico.

La comunidad desarrolla una actividad agropecuaria intensiva que se puede conocer a través de una visita a las chacras, especializadas en el cultivo del lúpulo (aromatizador de la cerveza) y además su especial micro clima resulta propicio para el cultivo de frutas finas (frutillas, frambuesas, guindas y cerezas entre otras).

La fiesta nacional del lúpulo se festeja todo los años en el mes de febrero, el fin de la misma es la conmemoración de una antigua reunión popular que se realizaba acorde a la llegada de las cosechas.

Además de ser la sede de ésta fiesta, El Bolsón es conocido por su feria regional de artesanos, en la que se destacan los trabajos de cerámica, lana, madera, cuero, metales, flores secas, dulces, verduras frescas, flores recién cosechadas, cuchillos y velas, entre otros.

El Bolsón se puede disfrutar todo el año. En el invierno, su paisaje nevado se complementa con la práctica del esquí en el Cerro Perito Moreno. En primavera y otoño, la practica de los amantes de la fotografia es común ya que los coles se imponen en estas estaciones. También se pueden practicar diversas modalidades de turismo de aventura: cabalgatas, rafting, mountain bike, volar en parapente, pesca deportiva, escalada, trekking, etc.; como así también caminatas hacia algún mirador, dentro del jardín botánico o mismo recorriendo los senderos que bordean las cascadas hasta donde el agua cae.



29/9/09

Amaicha del Valle, un lugar donde brilla el sol 360 dias al año

Famosa por sus frutas y sus exquisitos vinos pateros, Amaicha del Valle, es un pueblo perteneciente al departamento de Tafí del Valle, ubicado en la provincia de Tucumán a unos 160Km de la capital, San Miguel de Tucumán, y a 2.000 metros de altura.

Jurídicamente su historia comienza en 1716, cuando una cedula real da posesión de la comunidad de Amaicha a un cacique llamado Utibaitina, sin embargo su historia es mucho mas antigua, ya vivían mucho antes en estas tierras los pueblos de amaichas, encalillas, tolombones, quilmes. Cuando llegaron los conquistadores los quilmes fueron los que ofrecieron mayor resistencia, habitaban a pocos kms de Amaicha, sobre un faldeo, aun se conservan las ruinas de sus fortalezas, construcciones admirables, realmente sorprendentes en su estructura y en su estrategia

Amaicha es un espacio lleno de historia precolombina, rodeado al oeste por la sierra de Quilmes y al este por las cumbres Calchaquíes las cuales sorprenden y encantan con facilidad a los visitantes en cada sector de su recorrido con impactantes colores, cadenas de cerros vestidos de cactus altísimos y un microclima, donde el sol brilla durante 360 días al año. En cualquier época del año las mañanas son frescas de un cielo pálido. De las casas se desprenden los aromas típicos del pueblo, que invaden el aire y todo huele a empanadas hechas en hornos de barro, a pan criollo amasado con grasa y a locro de zapallo y maíz.

Amaicha cuenta con una población de alrededor de 1.500 habitantes y es muy conocida por la calidad de sus frutas y por ser único centro en el que se produce el vino patero en la provincia, la cual es limitada y se realiza, aún hoy, a nivel artesanal, siendo muy codiciado por sus características especiales.

En Amaicha del Valle existe un lugar, como un refugio, para cuidar los restos de sus raíces culturales. Se trata del Complejo Museo Pachamama de 10.000 metros cuadrados, con 3000 metros cubiertos. En este museo hay reproducciones de diversos elementos que abarcan periodos históricos desde el 800 A.C, del Valle Cachalquí. Hay salas de Geología, Antropología, Textiles, Pintura. Es obra del artesano y escultor local Héctor Cruz. Este complejo hecho con piedras de la zona exhibe la arqueología, geología y arte de la misma. Es un Museo privado y expresa la particular interpretación del autor, por lo que se trata de una obra polémica y cuestionada por los especialistas. Este carácter de museo privado no revestido de consenso científico no es advertido a los turistas en ningún momento

La fiesta de Nacional de la Pachamama, es otra atracción, que tiene este hermoso pueblo, que se realiza todos los años en el mes de febrero, coincidiendo con el carnaval, dura una semana y el ultimo día se elige la mujer mas anciana del lugar quien recibe el nombre el legado de la Pachamama, Madre Tierra, la cual representara durante todo el año, hasta la próxima celebración.

En Amaicha del Valle se encuentra la única comunidad indígena del Norte Argentino, que conserva aún la cultura diaguita, que se fue transmitiendo de generación en generación. Sus pobladores son verdaderos artesanos que fabrican piezas únicas con un arte que conservan a pesar de los embates de los tiempos modernos, con una muestra pura de sus raíces.